Resolución de dudas durante la pandemia de COVID-19

La técnico de farmacia Raquel Pardo explica una de las funciones más destacadas de la farmacia en los últimos meses. El papel del personal de farmacia para resolver dudas desde el inicio de la pandemia ha sido fundamental para los pacientes.
Resolución de dudas durante la pandemia de COVID-19

Podría hablar de un montón de servicios que brindan las farmacias y todos conocemos (como el control de glucosa y colesterol, SPD, seguimiento farmacoterapéutico...), pero hoy me gustaría centrarme en la parte “humana” de la botica. Esa que no aparece en los temarios de los libros pero que, bajo mi punto de vista, es uno de los más importantes.

Hay muchas personas que, en especial, en esta situación tan extraña que estamos viviendo, sienten el peso de la soledad y encuentran en la farmacia un lugar donde sentirse bienvenido y poder despejar sus dudas cotidianas con respecto a la salud.

En la farmacia siempre disponemos de paciencia y el tiempo necesario para que la persona en cuestión se marche con sus dudas acerca de su medicación disipadas. O quien dice medicación, dice Covid, que ahora mismo son las preguntas estrella. Poco se habla de eso. Además, por la duración corta y predeterminada de las consultas médicas de atención primaria, a veces los pacientes se van con dudas que después despejamos en la botica.

A pesar de que, en muchas ocasiones, no nos consideran sanitarios a los trabajadores de las farmacias, en especial durante esta pandemia que estamos sufriendo, hemos explicado con cariño y paciencia un número interminable de veces cómo desinfectar las manos, cómo ponerse la mascarilla correctamente, por qué guardar la distancia... La importancia de la educación sanitaria en “la época coronavirus”. Y ahí estamos y estaremos los trabajadores de las farmacias.

Quizá no nos incluyan en los dibujos homenaje a sanitarios o en algún agradecimiento público, pero cada vez que veo que personas a las que hemos explicado cómo actuar correctamente, siguen nuestras indicaciones, siento que ha valido la pena, que estoy detrás del mostrador por algo: ayudar a mejorar un poco esta situación que no mejora, entre otras cosas. ¡Y qué decir de cuando nos agradecen los consejos o indicaciones con un “qué sería de mí sin mi boticaria”! Entonces, me lleno de orgullo y satisfacción por llevar la bata blanca. En general, agradecen y tienen en cuenta todas las recomendaciones.

En resumen, a pesar de ser algo que no se suele incluir en los servicios farmacéuticos “teóricos”, es curioso ver cómo se ha convertido en una de las partes fundamentales en las que se basa la farmacia.

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