Alberto Uribe: “En México, la profesión farmacéutica carece de una identidad propia”

Hablamos con Mario Alberto Uribe, farmacéutico mexicano que hace 5 años llegó a España para hacer un Máster en Farmacia, durante el cual trabajó en la farmacia comunitaria española. Actualmente es miembro del grupo de investigación en Atención Farmacéutica de la Universidad de Granada.
Alberto Uribe: “En México, la profesión farmacéutica carece de una identidad propia”

Háblanos de tu experiencia trabajando en la farmacia española. ¿Cuándo estuviste trabajando en ello? ¿Cómo fue?

En 2015, durante mis estudios de Máster en Farmacia en Sevilla, pude realizar una estancia en una farmacia comunitaria. Ahí tuve mi primera experiencia en la farmacia española. Para mí, fue increíble, un gran equipo de trabajo. Era impresionante cómo los pacientes acudían a la farmacia a consultar al farmacéutico respecto a sus problemas de salud y su medicación y había ese vínculo de confianza. El farmacéutico prácticamente hablaba por su nombre a cada paciente, era algo increíble para mí en ese momento.

 

En la farmacia española en la que trabajaste ¿Qué papel juegan los servicios farmacéuticos?

Efectivamente era una farmacia muy en pro de la atención farmacéutica y los servicios profesionales asistenciales. Se contaba con diversos servicios ya implantados, el farmacéutico titular estaba muy implicado en la dispensación, los adjuntos de igual manera en dispensación. Se contaba con un servicio de nutrición y una ZAP (zona de atención personalizada) para pacientes que requerían de servicio de seguimiento farmacoterapéutico y SPD (Sistema Personalizado de Dosificación).

 

¿Cuál era vuestro perfil de cliente?

Era una farmacia muy típica de barrio, de personas mayores, con un centro de salud muy cercano y una residencia de adultos mayores, lo cual permitía realizar diversos servicios.

 

¿Era la primera vez que trabajabas en España?

Fue mi primera experiencia en la farmacia comunitaria española y quedé prácticamente enamorado.

 

¿Has trabajado como farmacéutico en otros países?

Si, he trabajado como farmacéutico tanto en farmacia comunitaria como en hospitales en México.

 

¿Qué diferencias has visto entre la farmacia de tu país de origen y la española?

Existe una inmensa diferencia: en México no contamos con farmacéuticos profesionales, es decir, que cuenten con estudios universitarios en farmacia o similares. Son personas sin estudios las que realizan las tareas del “farmacéutico”, dispensando medicamentos, productos sanitarios e incluso recomendando medicamentos, con toda la problemática que ello conlleva.

 

Mi sueño es poder llevar todos los servicios asistenciales a México, pero si tengo que elegir uno, llevaría el servicio de seguimiento farmacoterapéutico.

 

¿El modelo farmacéutico es muy diferente?

El modelo de farmacia europeo y, en concreto, el español, desde mi punto de vista, es el mejor y con diferencia: se cuenta con una profesión perfectamente organizada por colegios farmacéuticos, universidades y asociaciones de farmacia, tanto de hospital como comunitaria e incluso rural, que velan por la profesión, por el profesional farmacéutico desde todo punto de vista: formativo, laboral, legal, etc. A su vez, la farmacia forma parte del sistema sanitario y los pacientes pueden recoger su medicación en cualquier farmacia, lo cual hace que el farmacéutico sea el profesional más cercano, además de los servicios profesionales farmacéuticos asistenciales que implican que las farmacias sean más centradas en el paciente.

Por otra parte, en México existen grandes cadenas de farmacias que, a su vez, cuentan con consultorios médicos anexos, lo cual dificulta mucho más la presencia del farmacéutico. Como lo mencionaba anteriormente, no es necesaria la presencia de un farmacéutico profesional en la farmacia. Solo existe la figura de un "responsable sanitario" que, por ley, no está obligado a estar presente en la misma y, cuando está, básicamente realiza actividades muy puntuales como la revisión de bitácoras, por mencionar alguna. Sin embargo, en lo que respecta a los pacientes, brilla por su ausencia en la mayoría de ocasiones. No puedo descartar que exista alguno que se implique un poco más, pero está muy alejado de la situación en España, donde la presencia del farmacéutico, siempre que la farmacia este abierta, es obligatoria.

También es de destacar que las farmacias no son parte del sistema sanitario. Por ende, son establecimientos comerciales, con todo lo que esto implica. En contraste a la legislación española que exige al propietario de una farmacia ser farmacéutico y le permite ser dueño de un solo establecimiento, en México, existen cadenas de farmacias cuyos propietarios no están obligados a tener dicho título profesional.

 

Háblanos de los servicios farmacéuticos. ¿Son muy diferentes los servicios que se ofrecen en la farmacia española y los que se dan en la farmacia de tu país de origen?

En España se cuenta con toda una cartera de servicios farmacéuticos asistenciales, documentos de foro y programas de investigación en atención farmacéutica, que dan como resultado la implantación de estos servicios en las farmacias. En México, los servicios profesionales farmacéuticos asistenciales no existen realmente: se hace mención en algunos documentos oficiales, sin embargo, en la práctica habitual, no se realiza ninguno. Como he relatado anteriormente, al no contar con farmacéuticos, es complicado implantar servicios farmacéuticos. Es un modelo muy distinto que por ahora no permite la implantación de dichos servicios. Sin embargo, lo estamos intentando a través de la farmacia ambulatoria de atención primaria y segundo nivel en un futuro no muy lejano.

 

¿Qué servicio farmacéutico que se ofrece en España aplicarías a tu país de origen?

Sin lugar a dudas, mi sueño es poder llevar todos los servicios asistenciales a México, pero si tengo que elegir uno, llevaría el servicio de seguimiento farmacoterapéutico sin lugar a dudas, entendiendo el grado de complejidad que esto conlleva, pero estoy convencido que merece la pena.

 

En mi trayectoria profesional, he podido conocer diversos modelos y, sin duda, el modelo español es excelente.

 

¿Y qué servicio de farmacia de tu país de origen aplicarías en España?

Con toda la pena del mundo, tengo que decir que ninguno, pues no tenemos actualmente, pero asumimos el reto de, en algunos años, poder cambiar esta respuesta.

 

Alberto Uribe y miembros de la Cátedra de Atención Farmacéutica María José Faus Dáder

Alberto Uribe y miembros de la Cátedra de Atención Farmacéutica María José Faus Dáder

 

¿Por qué decidiste trabajar en la farmacia española?

Para mí, la farmacia española es todo un referente y un modelo que no se debe perder. Al contrario, debemos buscar replicarlo en todas partes. Sabemos que ningún sistema es perfecto y todo es mejorable, sin embargo, en una opinión muy personal, es lo que considero: en mi trayectoria profesional, he podido conocer diversos modelos y, sin duda, el modelo español es excelente y me ha permitido una oportunidad de aprendizaje enorme.

 

Háblanos de tu trabajo actual; ¿cuántos años hace que te dedicas a la farmacia?

Yo me dedico a la farmacia profesionalmente desde el 2011. Mi trabajo actual como miembro de la Cátedra de Atención Farmacéutica María José Faus Dáder y el grupo de investigación en Atención Farmacéutica de la Universidad de Granada radica justamente en eso: la búsqueda de poder hacer llegar la farmacia asistencial a todas partes como nos sea posible. En estos momentos, estamos en un proyecto de investigación precisamente en México, donde nuestro principal objetivo es demostrar el impacto clínico, económico y humanístico del servicio de seguimiento farmacoterapéutico a través de la farmacia ambulatoria y, así, demostrar la importancia del farmacéutico en el sistema sanitario y reflejarlo en la práctica habitual.

 

¿Por qué decidiste dedicarte a la farmacia?

En México, la profesión farmacéutica carece de una identidad propia: diversas carreras universitarias son afines a la farmacia. Desconozco el dato exacto, sin embargo, con certeza sé de al menos 7 carreras de grado que posibilitan laborar en el ámbito farmacéutico y, al mismo tiempo, en diversos ámbitos como química, biología y todo lo que engloba cada área, motivo por el cuál, y esto a manera personal, durante mis estudios universitarios no tenía ni la pasión, ni la formación para dedicarme a la farmacia como lo hago ahora. Afortunadamente, después de terminar el grado, pude trabajar con la Dra. Claudia Reyes, farmacéutica venezolana por nacimiento, pero mexicana de corazón, quien nos transmitió no sólo sus conocimientos, sino además, esa pasión, amor, convicción y lucha por la farmacia. Puedo decir con alegría que, a partir de ella, supe que mi camino era la farmacia.

 

¿Participas en redes sociales o en blogs? Si es así, ¿en qué plataformas?

Participo activamente en algunas redes sociales, como Facebook y LinkedIn. Tratamos de llegar a más personas. Sabemos que no todos en México o Latinoamérica tenemos la oportunidad y posibilidad de poder formarnos académicamente en España, así que tratamos de llevar la información y, a veces, un poco más, sin pretender tener influencia, pues cada quien es libre de dar y tener sus opiniones y yo no soy diferente. Creo firme y enérgicamente que México necesita un profundo cambio para poder tener un modelo farmacéutico, no hablemos de algo similar a España, pero al menos un modelo reconocible y propio. Para esto hay que trabajar mucho y el acceso a la formación e información es imprescindible.

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