Humidificadores en farmacia: consejos y contraindicaciones en su uso

Los humidificadores pueden aliviar algunas condiciones como la mucosidad, las inflamaciones o la piel seca. El farmacéutico comunitario puede aconsejar a los pacientes sobre el uso y las contraindicaciones de los humidificadores.
Humidificadores en farmacia: consejos y contraindicaciones en su uso

Desde hace siglos, la humedad y el vapor se han empleado como herramientas para la mejora de las obstrucciones del sistema respiratorio [1]. En la actualidad, los profesionales sanitarios siguen recomendándolos para aliviar algunas condiciones de salud, como la congestión o la piel seca. Desde la oficina de farmacia, se puede aconsejar al paciente sobre los usos y contraindicaciones de los humidificadores.

 

¿Para qué sirve un humidificador?

El aire del hogar puede afectar a la salud respiratoria, especialmente si los filtros del aire acondicionado o de la calefacción son poco eficaces [2]. Si no se limpian periódicamente, pueden acumular polvo, suciedad, bacterias y otros alérgenos que empeoran la calidad del aire.

El uso de humidificadores ayuda a purificar el aire y a prevenir los problemas surgidos de la sequedad del ambiente, manteniendo el nivel de humedad relativa recomendado, entre el 40% y el 60%.

 

¿Cuándo usar un humidificador?

El uso de humidificadores está recomendado en los siguientes casos:

  • Mucosidad. Cuando existe mucosidad abundante, una de las técnicas más empleadas es la inhalación de vapor. De modo similar, la presencia de un humidificador puede ayudar a fluidificar la mucosidad de forma constante para que su manejo sea más fácil.
  • Laringitis, catarro o sinusitis. Los síntomas de estas afecciones pueden mejorarse con el ambiente frío y húmedo que proporcionan algunos humidificadores, por su efecto antinflamatorio.
  • Piel seca. En ciertos ambientes, mantener la piel hidratada puede ser un reto, especialmente en invierno, cuando se reseca más. Un humidificador puede ayudar a mantener los niveles de humedad suficientes para prevenir la descamación de la piel y las grietas en los labios.


Tipos de humidificadores

Los humidificadores más comunes se dividen principalmente entre los de vapor (aire caliente) y los ultrasónicos (aire frío) [3]:

  • Humidificador de vapor caliente: además de humidificar, también calienta el aire, por lo que se recomienda especialmente en ambientes secos y fríos. Cuenta con la ventaja de que se puede usar con agua corriente, puesto que la ebullición elimina las posibles bacterias. En cambio, existe el riesgo de quemarse al manipularlo, por lo que se debe mantener alejado de los niños.
  • Humidificador ultrasónico de vapor frío: este tipo de humificador produce el vapor de agua a través de ultrasonidos. En estos casos, hay que usar agua destilada para que no disperse las posibles bacterias que se encuentren en el agua. No aumenta la temperatura, por lo que se puede usar en ambientes más cálidos. Además, es más silencioso y rápido que el de vapor. La desventaja es que requiere una limpieza y mantenimiento mucho más frecuentes.

 

Consejos en el uso del humidificador

Antes de usar un humidificador, se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones [1] [2]:

  • Limpiarlo con frecuencia y cambiar los filtros periódicamente. Se recomienda elegir un humidificador que se pueda limpiar fácilmente. Para ello, se puede usar vinagre de limpieza o productos neutros, pero nunca detergente. La falta de limpieza puede hacer que el aparato disperse en el ambiente los microorganismos que se acumulan en él.
  • Cambiar el agua diariamente. De este modo, se evita la contaminación por bacterias, ácaros y hongos.
  • Tener precaución con el uso de aceites aromáticos. Algunos aromas como el eucalipto o la menta pueden ser irritantes para el sistema respiratorio y causar exacerbaciones si se sufre una enfermedad respiratoria. Si se usan aceites esenciales, la acumulación de microorganismos en el aparato será mayor, por lo que deberá limpiarse con más frecuencia. Se desaconseja el uso de aromas si hay niños en el hogar.
  • Medir la humedad del ambiente. Sólo se debe usar un humidificador en ambientes secos, con menos de un 40% de humedad relativa.

 

Contraindicaciones del humidificador

A pesar de los beneficios del humidificador en las afecciones de las vías respiratorias superiores, su uso está contraindicado en pacientes con ciertas enfermedades respiratorias [1]. Esto se debe a que el vapor del agua no alcanza con eficacia la vía aérea inferior; y, en caso de hacerlo, podría provocar un empeoramiento de la mecánica ventilatoria.

Se desaconseja el uso de humidificadores si se padece alguna de estas enfermedades, puesto que puede precipitar una crisis respiratoria [1] [3]:

  • Asma
  • Bronquiolitis
  • EPOC
  • Rinitis alérgica

 

Referencias

[1] La humedad ambiental, fuente de salud respiratoria. Diario Médico. Disponible en: https://diariomedico.com/farmacia/comunitaria/autocuidado/la-humedad-ambiental-fuente-de-salud-respiratoria.html [Acceso: 14/10/2020]

[2] ¿Humidificador o deshumidificador? ¿Cuáles son sus diferencias y usos? – Guía completa 2020. MejorHumidificador. Disponible en: https://mejorhumidificador.es/humidificador-o-deshumidificador/ [Acceso: 14/10/2020]

[3] Todo lo que debes saber antes de comprar un humidificador. Fisiorespiración. Disponible en: https://www.fisiorespiracion.es/blog/humidificador/ [Acceso: 14/10/2020]

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