Abordaje del paciente trasplantado en la farmacia

En el paciente trasplantado, el papel del farmacéutico adquiere una vital importancia, sobre todo en la adherencia terapéutica, la educación sanitaria y la prevención de posibles interacciones.
Abordaje del paciente trasplantado en la farmacia

En España, se realizaron 5.318 trasplantes de órganos durante el año 2018. Se trata de la tasa más alta del mundo, con 114 trasplantes por cada millón de habitantes [1].

El farmacéutico, como uno de los primeros profesionales sanitarios al que acude la sociedad, puede orientar al paciente trasplantado en la toma y seguimiento de medicamentos y en la identificación de los posibles problemas que puedan surgir tras el postoperatorio [1].

 

El papel asistencial del farmacéutico comunitario en pacientes trasplantados

El paciente trasplantado plantea diversos retos debido especialmente al tratamiento inmunosupresor. Por este motivo, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha elaborado una guía sobre pacientes trasplantados de órganos sólidos. En este documento, se presenta un apartado específico sobre el rol asistencial del farmacéutico y su papel en el asesoramiento del paciente trasplantado [1]:

 

  1. Informar al paciente

Ofrecer información es una de las labores esenciales del farmacéutico. En estos casos, la información debe incluir explicaciones sobre los medicamentos (objetivos, peculiaridades, posibilidad de interacciones con otros medicamentos, etc.) y la correcta pauta de administración con la ayuda de, por ejemplo, calendarios o recordatorios para vincular la medicación con los hábitos de vida.

 

  1. Promover la adherencia terapéutica inmunosupresora

La mayoría de pacientes trasplantados deberá seguir un tratamiento crónico. Algunos fármacos se pueden dispensar en las farmacias, como muchos inmunosupresores de mantenimiento y antimicrobianos que son de vía oral.

Además, muchos de los pacientes deberán polimedicarse, por lo que la adherencia terapéutica resulta todavía más relevante. Según diferentes investigaciones, una atención farmacéutica intensa durante el año posterior al trasplante mejora la adherencia terapéutica.

 

  1. Ofrecer educación sanitaria

El farmacéutico puede convertirse en una fuente de recursos para educar a la ciudadanía sobre las medidas de prevención en las complicaciones del postoperatorio y de la inmunosupresión. Desde la farmacia, se pueden ofrecer diferentes consejos como, por ejemplo:

  • Practicar ejercicio físico diariamente.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
  • Recordar las medidas higiénicosanitarias.
  • Evitar la exposición excesiva al sol o sin la correcta protección.
  • No tomar medicación sin la indicación o supervisión de un profesional de la salud.

 

  1. Asegurar la optimización de la terapia farmacológica

Para garantizar los máximos beneficios de la terapia farmacológica, es necesario llevar un seguimiento del paciente. De este modo, es mucho más fácil identificar los posibles problemas con el medicamento (interacciones, efectos secundarios, problemas de adherencia…).

En este sentido, desde la farmacia es fundamental saber todos aquellos detalles que puedan afectar al paciente: alergias, interacciones, contraindicaciones… También asegurarse de que el paciente conozca la información necesaria de su tratamiento. Todo ello puede contribuir a la detección precoz de posibles rechazos al fármaco, y si fuera necesario, derivarlo.

 

Interacciones con inmunosupresores

Existe un riesgo de posibles interacciones entre inmunosupresores y otros fármacos en el paciente trasplantado. Desde el CGCOF recuerdan que es importante que el farmacéutico conozca algunos conceptos básicos de la interacción entre el inmunosupresor y otros fármacos [1]:

  • Inhibidores de la calcineurina. Estos pueden aumentar la nefrotoxicidad si se administran juntamente con otros fármacos nefrotóxicos como los AINES (Antiinflamatorios No Esteroideos) y los antibióticos aminoglucósidos.
  • Corticoides. La interacción de algunos fármacos con los corticoides puede modificar los niveles plasmáticos. En estos casos, se podría realizar un ajuste posológico para evitar estos efectos.
  • Inhibidores de m-TOR. Algunos principios activos como el sirolimus pueden incrementar el riesgo de nefrotoxicidad si hay una interacción con otros fármacos como la ciclosporina.

La información puede ser compleja y las interacciones entre inmunodepresores y otros fármacos pueden variar a medida que se realizan nuevas investigaciones. Por todo ello, se recomienda el uso de nuevos recursos para tener información actualizada, como la base de datos Bot PLUS.

 

Referencias

[1] Trasplante de órganos sólidos (2019). Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Disponible en: https://www.redaccionmedica.com/contenido/images/Punto%20Farmacológico%20nº%20132%20-%20TRASPLANTE%20DE%20ÓRGANOS%20SÓLIDOS.pdf [Acceso: 12/05/2020]

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