Recertificación

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Vicente J. Baixauli

Vicente J. Baixauli, farmacéutico comunitario con más de 20 años de experiencia en el campo farmacéutico, comparte mensualmente con nosotros su reflexión sobre la situación actual de la farmacia comunitaria española. Sus reflexiones pueden darnos algunas claves para desarrollar una labor asistencial efectiva, segura y de calidad, que responda a las necesidades de la población.

En el ámbito de la formación universitaria, fue necesario establecer también una homogeneización de las titulaciones, de sus competencias y sus niveles.

Fruto de esta unificación europea es la aparición del QF-EHEA que es el marco europeo de cualificación para la educación superior, y que en España se denomina Marco Español de Cualificación para la Educación Superior (MECES). El MECES regula la educación universitaria, la formación profesional superior y las enseñanzas de música y artes. El MECES establece 4 niveles, la edad de inicio y su duración: ciclos cortos, en el que entran los ciclos formativos; Primer ciclo, en el que entran los grados (antes llamados como licenciaturas); Segundo ciclo en el que entran los másteres, y Tercer ciclo en el que entran los doctorados.

Esta nueva terminología permite equiparar titulaciones y es uno de los pasos necesarios para que la UE se convierta en un verdadero y efectivo mercado único de trabajo que permita a los profesionales establecerse donde verdaderamente sean más necesarios.

De hecho, se prevé que la demanda de personal altamente cualificado aumente en más de 16 millones de empleos en la Unión Europea de aquí a 2020, por lo que es fundamental establecer ahora las bases.

Para conseguir este objetivo, no solo es necesario que exista un reconocimiento de las titulaciones, sino también un sistema de reconocimiento de las cualificaciones profesionales. Y es que los profesionales tienen como base una titulación, pero además tienen una vida laboral en uno o varios lugares de ejercicio, un desarrollo profesional contínuo y una formación continuada, una aptitud psicofísica idónea para poder atender a los pacientes y ejercer su profesión, y pueden haber sido inhabilitados o sujetos a expedientes deontológicos. Toda esta información de cada uno de los profesionales ha de ser validada y certificada por cada país.

Este es el fin de la llamada tarjeta profesional europea, que está constituida realmente por unos certificados electrónicos con la información necesaria que facilitará a los profesionales dicho reconocimiento entre países.

En nuestro país este sistema de “recertificación” de las profesiones no está todavía desarrollado a pesar de que el plazo que marca la directiva sobre cualificaciones para iniciarlo acaba el año que viene. Sin embargo, el colectivo médico tiene muy avanzado un modelo de recertificación al que han llamado “validación periódica de la colegiación” y que está hasta cierto punto consensuado con la administración sanitaria, de forma que ya lo están empezando a aplicar de forma voluntaria entre los colegios de médicos y las sociedades científicas.

La verdadera novedad de este sistema es que será obligatorio para todos los que ejerzan profesiones reguladas con implicaciones para la salud o la seguridad públicas. y que será necesario estar revalidado o recertificado para poder seguir ejerciendo la profesión.

Aunque sistemas de este tipo ya son obligatorios en otros países desde hace muchos años, en nuestro país son una auténtica novedad, ya que hasta el momento cualquier forma de desarrollo profesional continuado tiene carácter voluntario. Aunque todavía falta por ver cómo se aplicará este sistema, no hay duda de que supone un verdadero hito en el ejercicio de las profesiones sanitarias, pues cada 5-6 años habrá que someterse obligatoriamente a una “revalidación de la colegiación” o a una “recertificación profesional” cuya superación será necesaria para poder seguir ejerciendo la profesión.

¿Lo sabías...?

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