Carmen Edrosa: “En Cuba, el farmacéutico se ocupa de la gestión; nadie va a la farmacia a pedir consejo”

Hablamos con Carmen Edrosa, farmacéutica de origen cubano que lleva 10 años trabajando en la farmacia comunitaria española.
Carmen Edrosa: “En Cuba, el farmacéutico se ocupa de la gestión; nadie va a la farmacia a pedir consejo”

Carmen Edrosa acabó sus estudios de farmacia en Cuba en el año 2000, cuando empezó a trabajar en investigación farmacéutica. Dejó su Cuba natal y se instaló en Madrid en 2005. En 2009 empezó a trabajar en una farmacia comunitaria en un centro comercial de Madrid. Desde 2011 trabaja en la Farmacia Leyre de la Iglesia, en el céntrico barrio de Arapiles. Hablamos con ella sobre las grandes diferencias que existen entre la farmacia comunitaria española y la cubana, así como del diferente papel del farmacéutico en estos países.

 

¿Por qué decidiste trabajar en una farmacia española?

Hasta el 2009 no empecé a trabajar en la farmacia española. Al principio me fue un poco difícil porque yo nunca había trabajado en farmacia: en Cuba trabajaba en investigación farmacéutica. Sabía de medicamentos, pero nunca lo había puesto en práctica. Cuando empecé fue un poco duro, porque a pesar de que conocía todos los principios activos, los nombres comerciales de los medicamentos no me sonaban para nada. Poco a poco me fui interesando porque me gustaba y pronto no tuve ningún problema.

 

Háblanos de tu trabajo en la farmacia.

La Farmacia Leyre de la Iglesia es una farmacia de barrio, pequeña. Como el público que atendemos es sobre todo gente mayor, el servicio es más personalizado. Tienes un cierto seguimiento de cada persona, los conoces, sabes a por qué vienen…

 

¿Cuántos sois? ¿Qué tareas lleváis a cabo?

Somos tres farmacéuticos. Con la titular, Leyre, somos cuatro. También tenemos una técnico. Hacemos de todo: dispensación, facturación, gestión de lineales, control de stock, caducidades, parafarmacia…

 

¿Qué servicios farmacéuticos que tenéis destacarías?

Además de la dispensación, la atención farmacéutica: dar el mejor consejo posible. La gente siempre viene con alguna duda y siempre intento empatizar con la persona, ayudarla. Es importante que la gente vea que te preocupas, que intentas solucionarle el problema, hasta el punto en que podemos como farmacéuticos.

Hacemos también toma de tensión, glucosa, colesterol… No hacemos SDP, aunque si alguna persona mayor lo necesita le intentamos ayudar.

 

La gente siempre viene con alguna duda y siempre intento empatizar con la persona, ayudarla. Es importante que la gente vea que te preocupas, que intentas solucionarle el problema, hasta el punto en que podemos como farmacéuticos.


¿Cuál es el perfil de cliente que sueles atender?

Nuestro perfil es más bien gente mayor. De vez en cuando viene alguna mamá con el niño, pero tenemos pocos clientes así.

 

¿Has trabajado como farmacéutica en otros países?

Como farmacéutica sólo he trabajado en España.


¿Qué diferencias has visto entre la farmacia cubana y la española? ¿El modelo farmacéutico es muy diferente?

La farmacia cubana es completamente diferente a la española. En Cuba tenemos la farmacia comunitaria y la farmacia internacional. Ambas son del estado, pero ofrecen diferentes atenciones.

En la farmacia comunitaria no se vende nada sin receta, ni una povidona iodada. Los cubanos tienen que ir primero al médico. Tampoco pueden ir a otra farmacia que no sea la suya. El farmacéutico está en la farmacia comunitaria sólo para gestionar, quien atiende es un técnico que coge la receta del médico y dispensa lo que mandan, y si lo hay. El farmacéutico se ocupa de la gestión, nadie va a la farmacia a pedir consejo, la gente va al médico directamente. De hecho, en muchas farmacias, si son de pueblos pequeños, solo hay técnicos.

 

En la farmacia comunitaria no se vende nada sin receta, ni una povidona iodada. Los cubanos tienen que ir primero al médico.

 

Luego, desde los 90, están las farmacias que antes eran sólo para extranjeros, las farmacias internacionales. Son pocas farmacias, sólo en los sitios turísticos y en hoteles. Ahora se ha liberalizado, un cubano puede ir a esa farmacia a comprar un medicamento que no encuentra en la farmacia comunitaria, pero le cuesta el triple, así que no se lo puede permitir. La farmacia internacional es más parecida a la española: encuentras productos para el dolor, para los catarros… Funcionan más como las de aquí, pero sin servicios adicionales a la dispensación. Ahí sí te atiende un farmacéutico, porque atienden a personas extranjeras que no pueden ir a una farmacia comunitaria.

 

¿Qué servicio farmacéutico que se ofrece en España aplicarías en Cuba?

Si yo llevara una sola cosa allí sería la atención farmacéutica a la farmacia comunitaria: que el farmacéutico no sea un simple gestor. Es diferente el trato, la gente aquí va a la farmacia confiando en tus consejos; eso te enorgullece, te ayuda a ayudar a la gente… En Cuba eso no existe, nadie sabe que te puede atender un profesional o que te puede aconsejar.

 

La gente aquí va a la farmacia confiando en tus consejos; eso te enorgullece, te ayuda a ayudar a la gente… En Cuba eso no existe, nadie sabe que te puede atender un profesional o que te puede aconsejar.

 

¿Qué servicio de la farmacia cubana aplicarías en España?

Allí hay muchísimo atraso en todo… Lo único que diría es que aquí en España no todos van al médico, y hay veces en que es necesario que pasen antes por el médico. Es lo único.

 

¿Por qué decidiste dedicarte a la farmacia?

Cuando era pequeña iba a la farmacia y me gustaba cómo olía, cómo se hacían los preparados… Siempre me gustó, desde pequeña, cuando iba con mi abuela a la farmacia.

Además, veía unos dibujos, “La vida es así”, sobre qué pasaba en nuestro cuerpo cuando tomábamos la medicina y cuando estábamos malos.

Todo eso me llevó a estudiar farmacia; medicina no, porque tenía un poco de miedo a los hospitales y la sangre.

 

¿Tienes una participación activa en redes sociales y/o blogs?

No, tengo poco tiempo. Nunca he sido tampoco muy de redes…

Contenido relacionado

“La sección Farmacéuticos en el mundo de Ratiopharm contiene opiniones de terceros, ello no implica que Ratiopharm suscriba dichas opiniones. Por ello, Ratiopharm no se hace responsable de las opiniones de los autores y se exime de toda responsabilidad, así como de los comentarios realizados por nuestros lectores y que sean publicados en esta página web o en redes sociales”