Los pacientes visitan la oficina de farmacia antes que al médico durante la pandemia

La situación sanitaria causada por la COVID-19 ha hecho que un mayor número de pacientes confíe en el farmacéutico comunitario para consultas relacionadas con síntomas menores o con la COVID-19.
Los pacientes visitan la oficina de farmacia antes que al médico durante la pandemia

La situación producida por la COVID-19 ha producido cambios en la atención sanitaria. Durante la primera ola de la pandemia de coronavirus, el acceso a muchos centros de salud y las visitas médicas se vieron limitadas y, en muchos casos, las farmacias comunitarias fueron los únicos establecimientos de salud que permanecieron abiertos. Esto ocasionó que muchos pacientes acudieran a las oficinas de farmacia en substitución del médico para preguntar por síntomas menores u otros problemas.

En el Reino Unido, la National Pharmacy Association (NPA) realizó una encuesta a 2.000 pacientes entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre de 2020. Un tercio de ellos reconocieron que visitaron la farmacia cuando el médico no podía visitarles. [1]

Un 42% de las visitas se realizaron por consultas sobre enfermedades menores, mientras que un 33% estaban relacionadas con el acceso a medicamentos. Además, un 8% de los pacientes que visitaron la farmacia por no poder ir al médico de cabecera refirieron cambios en la salud mental. [1]

 

Aumento de visitas en las farmacias de España

Cuando en marzo de 2020 se declaró el estado de alarma, las farmacias comunitarias se mantuvieron al servicio de los ciudadanos y las administraciones para garantizar el acceso a los medicamentos. De hecho, un 99,8% de la red farmacéutica permaneció abierta durante todo el confinamiento [2]. Además, las oficinas de farmacia también ejercieron como punto de información sobre la COVID-19 y síntomas menores que normalmente se dirigirían al médico.

Las funciones desarrolladas durante la crisis de la COVID-19 han provocado que la percepción de la farmacia comunitaria por parte del paciente mejore notablemente. Entre las funciones desempeñadas, destaca la atención a los pacientes con síntomas menores que no podían acceder al médico de cabecera. Para abordar la situación, la SEFAC elaboró un protocolo de actuación [3] con el fin de contribuir al cribaje de la COVID-19 detectando aquellos síntomas que podrían derivarse del coronavirus.

Además, el Consejo General estableció un protocolo excepcional para que los pacientes crónicos o dependientes pudieran disponer de medicamentos entregados a domicilio. Durante el primer mes de confinamiento, se atendió a 850.000 pacientes a través de este servicio. En total, 30 millones de personas acudieron a la farmacia comunitaria, 5 millones de las cuales por consultas relacionadas con la COVID-19. Así lo refleja la encuesta “El Papel de la Farmacia en la crisis de la COVID-19”, elaborada por el CGCOF y la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar) [4]. El 91,3% de un total de 3.400 personas encuestadas reconoció el servicio público esencial prestado por la farmacia comunitaria durante el punto álgido de la pandemia.

 

Los retos de la farmacia asistencial

El balance del último año, marcado por la pandemia de la COVID-19, pone en valor el papel de la farmacia comunitaria en la mejora de la sanidad pública. Las dificultades presentadas por las circunstancias han servido para recordar los retos existentes en el avance de la farmacia asistencial y su adaptación a los nuevos tiempos [5]. Estos incluyen:

  • Seguir contribuyendo a frenar la COVID-19: informar a los pacientes sobre el virus y desmintiendo información falsa, solidificar los protocolos de atención a los síntomas menores y atención al médico y recordar a los pacientes la importancia de los programas de vacunación.
  • Integrar a la farmacia comunitaria en el SNS: poner a los profesionales farmacéuticos al servicio de la atención al paciente de una forma coordinada y colaborativa con otros profesionales de la salud. 
  • Implementar de forma continua los servicios excepcionales que se pusieron en marcha durante el confinamiento: servicios como la entrega de medicamentos a domicilio o la atención farmacéutica a través de llamadas o videollamadas pueden beneficiar a los pacientes.

 

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El trabajo de los farmacéuticos aumenta la seguridad en el uso de los medicamentos durante la COVID-19 

 

Referencias

[1] Third of patients visited community pharmacies in place of their GP during the COVID-19 pandemic, NPA survey finds. Pharmaceutical Journal. Disponible en: https://pharmaceutical-journal.com/article/news/third-of-patients-visited-community-pharmacies-in-place-of-their-gp-during-the-covid-19-pandemic-npa-survey-finds [Acceso: 16/03/2021]

[2] La profesión farmacéutica, clave durante la pandemia. El Español. Disponible en: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20210316/profesion-farmaceutica-clave-pandemia/564944465_0.html [Acceso: 17/03/2021]

[3] Síntomas menores y COVID-19. SEFAC. Disponible en: https://www.sefac.org/system/files/2020-12/Sintomas_k%5B1%5D.pdf [Acceso: 16/03/2021]

[4] La farmacia ha prestado asistencia a más de 30 millones de personas en el primer mes de confinamiento. GAD3. Disponible en: https://www.gad3.com/la-farmacia-ha-prestado-asistencia-a-mas-de-30-millones-de-personas-en-el-primer-mes-de-confinamiento-d76/ [Acceso: 17/03/2021]

[5] Los retos de la farmacia comunitaria en 2021. La Farmacia Hoy. Disponible en: https://www.lafarmaciahoy.com/temas-destacados/retos-farmacia-comunitaria-2021/ [Acceso: 17/03/2021]

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