La importancia de una buena alimentación en el diagnóstico de cáncer

Una correcta alimentación es fundamental para mejorar la calidad de vida del paciente oncológico y para evitar la desnutrición.
La importancia de una buena alimentación en el diagnóstico de cáncer

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. La cifra de nuevos casos en el mundo ha aumentado en 4 millones desde 2012 según el proyecto GLOBOCAN [1]. En España los cánceres más frecuentes que se diagnosticaron en 2019 fueron los colorrectales, próstata, mama y pulmón [1].

El impacto del cáncer es de gran alcance, por ello es necesario cuidar los hábitos del paciente para mejorar su calidad de vida, como por ejemplo, mediante su alimentación. Una buena alimentación puede ayudar al paciente oncológico a sentirse mejor, reducir el riesgo de infecciones y tolerar mejor los efectos secundarios relacionados con el tratamiento [2].

Los pacientes pueden encontrarse con algunas dificultades a la hora de comer a raíz de la cirugía, de los tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia o del propio tumor [2].

Entre el 30% y 85% de los pacientes oncológicos presentan pérdida de peso o malnutrición [3]. Por este motivo, desde la farmacia se puede ofrecer consejo nutricional, así como asesoramiento en la planificación del menú semanal a aquellos pacientes no seguidos nutricionalmente desde el hospital [4].

 

La alimentación durante el diagnóstico de cáncer

Una correcta alimentación implica consumir una cierta variedad de nutrientes y minerales presentes en los alimentos. Estos macronutrientes son las proteínas, carbohidratos y grasas; así como las vitaminas y minerales. Tan importante es lo que se consume como su preparación [5].

 

Proteínas

El consumo de proteína está relacionado con el crecimiento del tejido corporal. Aquellas personas que se someten a quimioterapia o radioterapia a menudo necesitan consumir más proteína para sanar los tejidos afectados [2].

Algunos alimentos ricos en proteínas son carnes, lácteos, huevos, pescados y legumbres. Sin embargo, cabe tener en cuenta ciertas recomendaciones como:

  • No comer carne cruda ni pescado crudo, como el sushi.
  • Consumir productos lácteos que sean pasteurizados. La pasterización es un proceso térmico que reduce la presencia de agentes patógenos tales como bacterias que un alimento pueda contener.
  • Evitar comer alimentos con huevos crudos. Estos alimentos pueden contener la bacteria Salmonella, por ello se recomienda cocinar bien las yemas y las claras [5].

 

Carbohidratos

Este macronutriente es la fuente de energía por excelencia. Aquí se incluyen las frutas, verduras, tubérculos y granos enteros como el arroz o el trigo.

No obstante, hay ciertos alimentos crudos que pueden contener microorganismos, los cuales pueden debilitar el sistema inmunitario. En estos casos se recomienda [5]:

  • Lavar las frutas y verduras bajo agua fría potable.
  • Cocer bien los alimentos en agua hirviendo a 100 ºC.
  • Procurar comprar verduras y frutas frescas que tengan buen aspecto: sin manchas.
  • Es mejor evitar frutas en almíbar o verduras en escabeche, por su alto contenido en azúcar [2].

 

Grasas

Las grasas también son una buena fuente de energía para el cuerpo. Por ello, se recomienda consumir grasas monoinsaturadas como las presente en aceites de oliva o en los frutos secos. Sin embargo, cabe recordar que:

  • También se encuentran grasas saturadas en productos de origen animal como mantequilla o carnes rojas y algunos aceites vegetales como el de palma. Estas grasas no son recomendables ya que elevan los niveles de colesterol.
  • Lo mismo ocurre con las grasas trans, presentes en los productos ultraprocesados con aceite vegetal parcialmente hidrogenado.

Desde la botica se pude recomendar a aquellos pacientes con problemas para comer el realizar comidas en pequeñas cantidades para facilitar las digestiones. Por ejemplo: un puñado de frutos secos aporta mucha energía, o los batidos o purés son una buena alternativa para garantizar la ingesta necesaria de todos los nutrientes que se requieren [6].

Puedes encontrar más información sobre el abordaje del cáncer desde la farmacia comunitaria en nuestros artículos sobre el papel de la farmacia en la lucha contra el cáncer, la prevención y asistencia desde la botica contra el cáncer de pulmón o la labor de la farmacia en la lucha contra el cáncer colorrectal

 

Referencias

[1] Las cifras del cáncer en España 2019. SEOM. Disponible en: https://seom.org/dmcancer/wp-content/uploads/2019/Informe-SEOM-cifras-cancer-2019.pdf [Acceso: 08/01/2002]

[2] Nutrición para la persona durante su tratamiento contra el cáncer. Una guía para pacientes y sus familias. American Cancer Society. (Pág. 5). Disponible en: https://www.cancer.org/content/dam/cancer-org/cancer-control/es/booklets-flyers/nutrition-for-the-patient-with-cancer-during-treatment-spanish.pdf [Acceso: 08/01/2020]

[3] Nutrition in Cancer Care. National Cancer Institute. Disponible en: https://www.cancer.gov/about-cancer/treatment/side-effects/appetite-loss/nutrition-hp-pdq [Acceso: 08/01/2020]

[4] Consejos nutricionales para pacientes con cáncer (2016). Infosalus. Disponible en: https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-consejos-nutricionales-pacientes-cancer-20160210102850.html [Acceso: 16/01/2020]

[5] Alimentación segura durante el tratamiento del cáncer. MedlinePlus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000061.htm [Acceso: 08/01/2020]

[6] Qué, cómo y por qué comer bien ante un diagnóstico de cáncer (2019). Coreo Farmacéutico. Disponible en: https://www.correofarmaceutico.com/autocuidado/que-como-y-por-que-comer-bien-ante-un-diagnostico-de-cancer.html   [Acceso: 08/01/2020]

 

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