La FIP crea una herramienta para contar con la farmacia en los planes de vacunación

El sistema que ha elaborado la FIP ayuda a evaluar la posibilidad de incorporar a la farmacia comunitaria en los programas de vacunación y test de detección de virus.
La FIP crea una herramienta para contar con la farmacia en los planes de vacunación

La Federación Farmacéutica Internacional (FIP) ha diseñado una herramienta para ayudar a incluir a la farmacia comunitaria en los planes de vacunación. Las regulaciones se basan en la experiencia y las estrategias de éxito que se han llevado a cabo en países que han reconocido el potencial de las farmacias en la salud pública [1] y las han incluido en los programas de vacunación, ofreciendo buenos resultados.

Este recurso, publicado bajo el nombre de “Pharmacy-based pandemic vaccination programme: regulatory self-assessment tool[2] es un sistema de autoevaluación de las funciones de vacunación en la farmacia, que prioriza la atención al paciente y la protección pública frente a la pandemia [3]. Además, puede ser útil como modo de revisión en los países donde la farmacia comunitaria ya se ha comenzado a incorporar en los programas de test o vacunación y existe potencial para ampliar sus funciones.

Según la FIP, en general, es más rápido y eficaz desarrollar regulaciones bajo una ley habilitante que promulgar nuevas leyes referentes al desempeño farmacéutico [1]. Por ello, la organización y sus miembros pueden asimilar la redacción de reglamentos, estándares de atención y programas de capacitación con el fin de crear un marco general al que diferentes países se puedan acoger.

 

Uso de la herramienta de autoevaluación

El programa expedido por la FIP aclara que algunos de los cambios sugeridos pueden suponer un reto en algunos países debido a la legislación, la infraestructura y la tecnología requerida.

La herramienta recoge los requisitos y los aspectos a tener en cuenta mediante tablas dedicadas a cada práctica: vacunación, test, prescripción y gestión de la cadena de suministro. [2]

El documento recuerda que el primer requerimiento para asegurar una vacunación efectiva y segura en la farmacia es que la legislación lo permita. En algunos casos, esta legislación se puede encontrar en fase de borrador y se puede estimar cuánto tiempo se necesitará para implementarla.

En el caso de la vacunación, contempla diferentes factores [2]:

  • Legislación: la normativa existente permite que los farmacéuticos y/o personal como técnicos de farmacia vacunen en caso de pandemia. Las regulaciones describen de forma clara las condiciones que los farmacéuticos requieren para poder administrar vacunas.
  • Formación: los farmacéuticos tienen acceso a programas de educación y formación, y éstos son un requisito para poder administrar vacunas.
  • Organización: se dispone de un sistema centralizado que permite informar sobre la vacunación o existe un sistema de registro del historial de vacunas del paciente.
  • Logística: los farmacéuticos tienen permiso para administrar vacunas fuera de la oficina de farmacia cuando sea necesario. Por ejemplo, en residencias de pacientes bajo confinamiento domiciliario, en zonas remotas y sin servicios o en lugares comunitarios como escuelas, zonas de trabajo o centros de día.
  • Educación a la ciudadanía: los farmacéuticos entienden los riesgos cuando se declara una pandemia y actúan como educadores públicos en cuestiones de salud, informando sobre el virus y concienciando sobre la importancia de los programas de vacunación.

 

Del mismo modo, el documento recoge los factores que intervienen en la administración de pruebas de detección de virus en la farmacia durante una pandemia [2]:

  • Legislación: la normativa existente permite que los farmacéuticos realicen pruebas de detección de virus y dispensen test durante una pandemia.
  • Formación: los farmacéuticos tienen acceso a programas de formación y educación que les capacite para realizar test de detección durante una pandemia.
  • Organización: existe un sistema centralizado de base de datos de notificación de test para llevar un seguimiento de los contagios.
  • Mitigación: los farmacéuticos participan en la mitigación del riesgo de transmisión en la comunidad a través de servicios de cribaje para pacientes y personal
  • Concienciación: los farmacéuticos actúan como punto de información para concienciar a los ciudadanos sobre las responsabilidades y actividades de contención dirigidas a frenar la pandemia.

 

Descubre más:

Qué es la COVID-19 persistente y cómo abordarla desde la farmacia 

 

Referencias

[1] La FIP desarrolla una herramienta para apoyar a los reguladores en la implementación de programas de vacunación basados en farmacias. Imfarmacias. Disponible en: https://www.imfarmacias.es/noticia/22916/la-fip-desarrolla-una-herramienta-para-apoyar-a-los-reguladores-en-la.html

[2] Pharmacy Based Pandemic Vaccination Programme: Regulatory Self-Assessment Tool. Federación Farmacéutica Internacional. Disponible en: https://www.fip.org/files/content/priority-areas/coronavirus/Vaccines/2021-02_FIP_PBV_regulatory_self-assessment_tool.pdf

[3] La FIP crea una herramienta para ayudar a implementar programas de vacunación en las farmacias. PMFarmacia. Disponible en: http://www.pmfarma.es/noticias/30437-la-fip-crea-una-herramienta-para-ayudar-a-implementar-programas-de-vacunacion-en-las-farmacias.html

Contenido relacionado