El papel de la farmacia en la conciliación de la medicación

Una revisión reciente de la FIP indica que más del 50% de los pacientes están en riesgo de sufrir discrepancias en la medicación. La farmacia comunitaria juega un papel esencial en la revisión de medicamentos para garantizar su uso seguro.
El papel de la farmacia en la conciliación de la medicación

La FIP (International Pharmaceutical Federation) ha elaborado un documento para abordar los riesgos asociados al uso de la medicación y el papel de la farmacia comunitaria en la prevención de los mismos.

El documento informa que, según una revisión reciente, un 55,9% de los pacientes están en riesgo de sufrir una o más discrepancias entre medicamentos al cambiar de un profesional sanitario a otro o al recibir asistencia de diferentes profesionales y centros de salud. Este riesgo se puede evitar si se aplican medidas de prevención, como la conciliación de medicamentos en todos los establecimientos de salud. [1]

 

La importancia de la conciliación de medicamentos

En 2017, la OMS (Organización Mundial de la Salud) lanzó la iniciativa Global Patient Safety Challenge on Medication Safety [2], destinada a reducir a nivel mundial los daños graves y evitables asociados a la medicación. El objetivo es que, para el año 2022, se hayan reducido los daños en un 50%.

Siguiendo este objetivo, el documento de la FIP detalla los sistemas de salud claves en todo el mundo para tomar parte en la conciliación de medicamentos. Además, describe el impacto clínico de este problema en la seguridad del paciente y el coste económico que representa.

La FIP explica que, para lograrlo, la intervención de la farmacia es fundamental. Por su posición y cercanía en la dispensación de medicamentos, el farmacéutico comunitario puede estar alerta para detectar diferentes tipos de problemas en la medicación. [3]

 

Los elementos clave de la conciliación

La conciliación de medicamentos requiere conocer todos los medicamentos que el paciente está tomando, preguntando esta información al paciente y a sus familiares o cuidadores. La complejidad creciente del sistema sanitario, con múltiples profesionales sanitarios que recetan medicamentos, hace que la comunicación en este aspecto sea esencial para evitar incompatibilidades.

El documento de la FIP recoge una serie de elementos clave de los que se debe disponer y tener en cuenta para facilitar la conciliación de la medicación en la farmacia [1]:

  • Material: un listado actualizado y completo de los medicamentos con receta y sin receta que el paciente toma, incluyendo productos alternativos o complementarios; información sobre alergias a medicamentos o alimentos, cambios recientes de medicación, adherencia y hábitos de estilo de vida (consumo de drogas, alcohol o tabaco) y herramientas de control de la medicación, como pastilleros.
  • Procedimiento: un proceso estructurado y estandarizado para llevar a cabo la conciliación de medicamentos, que se puede integrar a los procesos de control de medicamento que ya se lleven a cabo. Es aconsejable contar con la implicación del paciente y sus familiares y compartir la responsabilidad con otros profesionales sanitarios para corroborar la información.

Además, se proponen una serie de pasos para llevar a cabo el proceso de conciliación de medicamentos que las farmacias comunitarias pueden implementar o adaptar a sus prácticas actuales [1]:

  1. Crear un historial de medicación lo más completo posible. Un historial de medicación óptimo incluye una historia clínica detallada, actualizada y completa de los medicamentos con prescripción y sin prescripción que el paciente ha tomado. Idealmente, debería incluir la dosis, la frecuencia, la formulación y la vía de administración. Además, podría incluir productos de fitoterapia, suplementos, vitaminas y otros complementos que el paciente podría estar tomando.
  1. Revisar el historial de medicación e identificar discrepancias. El historial de medicamentos se usa como una guía para identificar cambios y discrepancias en la medicación del paciente. Estas discrepancias pueden incluir: omisión de medicamento, suma de medicamento, duplicación, substitución terapéutica por un medicamento de la misma clase, alergias o intolerancias e información poco clara, ausente o errónea (sobre la cantidad, frecuencia, unidades, dosis, vías de administración, tiempo de administración y duración del tratamiento).
  1. Conciliar las discrepancias y tomar medidas. Para resolver los errores identificados, como incompatibilidades o información poco clara, es importante que se lleven a cabo las acciones adecuadas. Por ejemplo, ponerse en contacto con el profesional sanitario que ha prescrito la medicación, documentar los cambios en la medicación y realizar un seguimiento. Es importante obtener la información del paciente o de sus familiares, haciendo preguntas abiertas o cerradas según sea necesario, y comprobar esta información con otros profesionales sanitarios implicados, si es posible.

 

Descubre más:

La dispensación de medicamentos hospitalarios en farmacias durante la pandemia 

 

Referencias

[1] Medicines reconciliation: a toolkit for pharmacists. FIP. Disponible en: https://www.fip.org/file/4949 [Acceso: 08/04/2021]

[2] The third WHO Global Patient Safety Challenge: Medication Without Harm. WHO. Disponible en: https://www.who.int/patientsafety/medication-safety/en/ [Acceso: 08/04/2021]

[3] Claves para el farmacéutico dirigidas a abordar la conciliación de la medicación del paciente. Diario Médico. Disponible en: https://www.diariomedico.com/farmacia/profesion/claves-para-el-farmaceutico-dirigidas-abordar-la-conciliacion-de-la-medicacion-del-paciente.html [Acceso: 08/04/2021]

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