El consejo farmacéutico a niños y adolescentes, poco frecuente en la farmacia comunitaria

15/02/2018
La conclusión principal del estudio es que es necesario mejorar la comunicación directa del farmacéutico comunitario con el niño y adolescente e interaccionar con ellos cuando acuden a la farmacia.
El consejo farmacéutico a niños y adolescentes, poco frecuente en la farmacia comunitaria

Estudio

Counseling of children and adolescents in community pharmacies: Results from a 14-day observational study – Acceso al estudio
 

Contexto

La prevalencia de las enfermedades crónicas en niños y adolescentes no ha parado de crecer en las últimas décadas, así como el número de niños que toman medicamentos de prescripción de manera regular. A pesar de que el 90% de los farmacéuticos dispensan medicación para niños a diario, anteriores estudios basados en la autoevaluación del profesional han estimado que la comunicación directa con los más pequeños ocurre sólo en 30% de las veces, a pesar de los beneficios que puede aportar una comunicación directa efectiva sobre la adherencia terapéutica y la prevención de errores de medicación.

                                                                                             

Objetivo del estudio

El objetivo del estudio es caracterizar las interacciones de los farmacéuticos comunitarios con los más pequeños y sus familias y valorar la influencia de aspectos demográficos y de prescripción en el consejo farmacéutico.

    

Metodología

Este estudio observacional se llevó a cabo durante 14 días en 3 farmacias comunitarias americanas. Durante este tiempo se documentó información sobre las prescripciones dirigidas a pacientes de entre 7 y 17 años de edad, prestando atención a variables tales como:

  • si el niño acompañaba a sus progenitores a recoger la medicación
     
  • qué miembros del equipo de farmacia interactuaron con la familia
     
  • quién recibió el consejo farmacéutico
     
  • localización y día de la recogida
     
  • las preguntas al personal de farmacia
     
  • detalles adicionales como la edad del niño, el género y el tipo de medicación
                                                                                                                                                                      

Resultados

Se realizaron 116 dispensaciones a 97 familias. La mayoría recogieron sus prescripciones entre semana (84%) y después de la escuela (53%). El 54% de las prescripciones eran renovaciones, un 38% eran por problemas de salud mental y un 27% por infecciones. En total, el 61% de las prescripciones eran para condiciones crónicas, de las cuales las más comunes eran el TDAH y la depresión. Sólo 28 niños y adolescentes (el 29%) acompañaron a sus progenitores a recoger su prescripción. En el 3% de los casos el niño -adolescente en este caso- acudió por su cuenta. 19 familias (el 20%) recibieron consejo farmacéutico, mayoritariamente aquellas cuyos hijos eran pequeños. Sólo el 2% de los niños y adolescentes recibió consejo farmacéutico directamente.

            

Conclusiones

De acuerdo con este estudio, no es frecuente que los más pequeños acompañen a sus padres a recoger sus prescripciones, cosa que limita las oportunidades del farmacéutico de darles consejo y comunicarse con ellos. A pesar de esto, los resultados evidencian que cuando se da la oportunidad tampoco se aprovecha lo suficiente, ya que raramente se les da consejo cuando sí están presentes. Además, el único factor que parece tener cierta influencia en el consejo farmacéutico es la edad del niño -parece que a menor edad el personal de farmacia es más propenso a dar consejo farmacéutico-. 
 

La comunicación directa del profesional de la salud, y en concreto del farmacéutico comunitario, con niños y adolescentes, es especialmente importante si tenemos en cuenta que la mayoría de prescripciones son para condiciones mentales crónicas o infecciones y el uso correcto del medicamento es crucial para el éxito o fracaso del tratamiento. Esta comunicación también puede prevenir los errores de medicación y mejorar la adherencia terapéutica, y puede requerir aprender ciertas técnicas que aumenten la confianza del profesional. Pedir, por ejemplo, al niño repetir las instrucciones de uso puede ser un buen método para asegurarse que entiende cómo tomar la medicación.

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