Experiencias del farmacéutico comunitario en la atención a pacientes con trastornos mentales y adicciones

12/04/2018
Un estudio evalúa cómo y bajo qué circunstancias los farmacéuticos comunitarios pueden proporcionar servicios asistenciales de calidad a pacientes con trastornos mentales y adicciones.
Experiencias del farmacéutico comunitario en la atención a pacientes con trastornos mentales y adicciones

Estudio

Community pharmacists’ experiences in mental illness and addictions care: a qualitative study  - Acceso al estudio


Contexto

El farmacéutico comunitario es un profesional de la salud accesible que a diario atiende a personas con multitud de patologías y problemas. Las visitas de pacientes con trastornos mentales y adicciones son habituales en la práctica diaria.

Según la OMS, la prevalencia de los trastornos mentales sigue en aumento causando gran impacto en la calidad de vida y a nivel socioeconómico.

Respecto al consumo de sustancias, cuya dependencia concurre frecuentemente con otros trastornos físicos y mentales, la morbilidad atribuible es del 9%. La experiencia del farmacéutico comunitario puede ser de utilidad para el desarrollo e implementación de nuevas intervenciones desde la farmacia para abordar mejor estos problemas.

 

Objetivo del estudio

El objetivo de este estudio cualitativo es entender cómo y bajo qué circunstancias los farmacéuticos comunitarios pueden proporcionar servicios asistenciales de calidad a pacientes con trastornos mentales y adicciones, así como conocer sus experiencias y comportamientos.

 

Metodología

Los investigadores entrevistaron a 6 farmacéuticos comunitarios en Canadá con experiencia en la dispensación de psicofármacos para conocer sus intereses, demandas, relaciones profesionales, entorno de trabajo, estigmas, colaboración con otros profesionales sanitarios, expectativas y sus protocolos de intervención.


Resultados

De acuerdo con las experiencias recogidas, los servicios proporcionados generalmente a pacientes con trastornos mentales y adicciones son simplemente la dispensación, el consejo y el seguimiento farmacoterapéutico. Los investigadores identificaron algunos factores que limitan la provisión de más servicios y de la calidad de éstos:

 

  • Tiempo, carga de trabajo y conflictos de intereses: todos los farmacéuticos entrevistados mencionaron no tener tiempo suficiente para atender las necesidades de estos pacientes como les gustaría, así como dificultades para prever la carga de trabajo y conflictos de intereses entre el equipo de farmacia en relación a las responsabilidades en la atención farmacéutica
     
  • Confianza y privacidad: también se mencionó la importancia y la dificultad de construir relaciones de confianza con estos pacientes, así como la necesidad de privacidad para estos pacientes, la dificultad de garantizarla en un entorno como la farmacia y la confidencialidad requerida
     
  • Estigma social: merma la confianza del paciente en el farmacéutico, provocando que en la mayoría de los casos el paciente no reconozca directamente su enfermedad ni la explique al farmacéutico, sino que éste deba suponer lo que le sucede a base de preguntar por los síntomas
     
  • Colaboración y comunicación: los entrevistados destacaron la necesidad de colaborar y comunicarse mejor con otros profesionales de la salud, especialmente médicos y trabajadores sociales, así como con los pacientes
     
  • Formación y protocolos de intervención: falta de conocimientos específicos, necesidad de formación e información sobre adicciones y trastornos mentales y de protocolos de intervención para abordar con seguridad estas patologías
     
  • Claridad en sus funciones: necesidad de definir mejor su rol y los límites de la atención farmacéutica

 

Conclusiones

Las experiencias recogidas sugieren que la práctica profesional farmacéutica ante pacientes con enfermedades mentales y adicciones se ve limitada por una serie de factores que impiden aprovechar el máximo potencial asistencial del farmacéutico y brindar una atención que mejore la confianza del paciente, su adherencia y la eficacia del tratamiento.

Los resultados de este estudio pueden ayudar a diseñar programas de actuación e intervenciones dirigidas a la prestación de un mejor servicio asistencial a estos pacientes, para las que habrá que tener en cuenta los factores identificados.

 

Referencias:

Enfermedades mentales. La aportación de los medicamentos al tratamiento de la depresión. Farmaindustria (2002)

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