Los datos y las nuevas tecnologías

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Vicente J. Baixauli

Vicente J. Baixauli, farmacéutico comunitario con más de 20 años de experiencia en el campo farmacéutico, comparte mensualmente con nosotros su reflexión sobre la situación actual de la farmacia comunitaria española. Sus reflexiones pueden darnos algunas claves para desarrollar una labor asistencial efectiva, segura y de calidad, que responda a las necesidades de la población.

La revolución digital que vivimos no parece tener fin y continuamente se suceden nuevos anuncios de innovaciones tecnológicas que pueden aplicarse al mundo de la farmacia comunitaria y cuya utilización hay que plantearse.

El pago a través del teléfono móvil, los sistemas de cobro automático, las pantallas planas y las aplicaciones móviles (apps) y para la gestión de la farmacia que combinan el marketing relacional con los registros de todo tipo de temas relacionados con la salud parecen no tener fin. Y lo “mejor” de todo es que muchas de ellas son GRATIS!!!

O la mayoría de los cerebros posponen cualquier otra consideración cuando ven esta última palabra o hemos sucumbido ante la lucha por nuestra privacidad. Parece que estamos ante una batalla perdida, en que las altruistas empresas proveedoras de dichas aplicaciones han ganado la batalla. Total, ¿qué les puede interesar de mis datos?, “ los van a saber igual…”…

Sin entrar en rebatir estas preguntas, que en principio no dejan de ser valoraciones sujetas a una decisión personal, deberíamos pensar en los datos de los demás, es decir los datos que tenemos nosotros que son de otras personas.

Hasta ahora en la farmacia teníamos que cumplir con la Ley orgánica de protección de datos personales (LOPD) y sus modificaciones posteriores, pero normalmente “todo quedaba en casa” y éramos nosotros, los propios farmacéuticos, los encargados de pedir el consentimiento a los usuarios para tener sus datos en nuestros programas de gestión, en definitiva en nuestros ordenadores.

Sin embargo, si comienzas a utilizar apps la mayoría de ellas te obligan a “aceptar” los términos y condiciones de uso para poder instalarlas en el teléfono móvil, condiciones que si nos las leyésemos muy posiblemente no las aceptaríamos, porque los datos personales ya no están bajo tu control, resulta que están en “otro sitio”.

Sin embargo quien los introduce eres tú, es decir te conviertes en el colaborador necesario para alimentar una “big data” que hoy en día todo el mundo trata de conseguir, por las suculentas consecuencias económicas que supone disponer de dicha información.

Por otro lado, hay que tener mucho cuidado pues la mayoría de estas aplicaciones no cumplen con la LOPD en relación con los datos sanitarios, y si la cumplen, a lo mejor los que no cumplimos somos nosotros al no informar al interesado de:

  1. Quien es realmente el responsable del fichero en el que se incorporan dichos datos
  2. Dónde están realmente esos datos
  3. Exactamente para qué está autorizando al uso de esos datos.

Por último, deberíamos saber qué responsabilidad tenemos en todo esto por si pasa algo, y salen a la luz estos datos, si el paciente o usuario quiere modificarlos o eliminarlos, etc. Es en estos momentos donde te das cuentas de que eres muy pequeño frente a los grandes, y en lo difícil que es enterarte realmente de toda esta realidad y de sus consecuencias prácticas.

No quiero que parezca que no me parece bien el uso de las apps y el resto de innovaciones tecnológicas en la farmacia, pues no es cierto, mi objetivo es sencillamente alertar de que hay que tener cuidado con lo que es gratis y lo que implica ceder datos sanitarios tanto propios como de terceras personas, máxime si son pacientes.

Nos guste o no, el tráfico de datos personales con mejores o peores intenciones es una realidad y reporta muchos beneficios económicos. Como profesionales sanitarios nuestra responsabilidad en la atención de nuestros pacientes no solo acaba en registrar, sino en garantizar que aquello que registramos y que está bajo secreto profesional tiene unas garantías legales y de seguridad que debemos valga la redundancia, asegurar.

Sin lugar a dudas el tema de la protección de los datos es un tema recurrente y de una alta importancia, dado que afecta a la privacidad de las personas, por eso para todos los países de la Unión Europea, el Parlamento Europeo ha aprobado un nuevo reglamento europeo de protección de datos que comenzará a aplicarse en mayo de 2018 y que seguro que da mucho que hablar…

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