La revisión de la farmacoterapia

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Vicente J. Baixauli

Vicente J. Baixauli, farmacéutico comunitario con más de 20 años de experiencia en el campo farmacéutico, comparte mensualmente con nosotros su reflexión sobre la situación actual de la farmacia comunitaria española. Sus reflexiones pueden darnos algunas claves para desarrollar una labor asistencial efectiva, segura y de calidad, que responda a las necesidades de la población.

La revisión de los medicamentos que utiliza un paciente es sin duda una actividad profesional que el farmacéutico no puede dejar de realizar, ya no sólo porque por nuestra formación somos los profesionales más indicados para realizarla, sino también por la gran cantidad de situaciones en que desde la farmacia comunitaria podemos llevarla a cabo.

La revisión de botiquines, la revisión del uso de los medicamentos (RUM), la conciliación, la revisión previa a la preparación de un sistema personalizado de reacondicionamiento (SPR), la revisión clínica que se realiza durante el seguimiento farmacoterapéutico, la revisión durante una dispensación, durante una consulta farmacéutica y en general la revisión ejecutada en cualquier otro servicio profesional farmacéutico asistencial son ejemplos prácticos reales de la importancia de esta actividad y su carácter transversal en el quehacer diario de la farmacia comunitaria.

Aunque en todos estos servicios se requiere una revisión de los medicamentos, cada servicio tiene un objetivo distinto, lo que condiciona su forma de realización, las necesidades para su ejecución, el lugar, las herramientas y los registros necesarios. De hecho, incorporar todas estas formas de revisar la medicación en una única clasificación es complejo.

La Pharmaceutical Care Network Europe (PCNE) clasifica la revisión de los medicamentos en tres tipos (simple, intermedia y avanzada) en función -básicamente- de la información disponible para llevarla a cabo, y se deja fuera algunos tipos de revisión que no encajan como tal en dichos tipos.

Así, la revisión simple sólo tiene en cuenta el historial de la medicación, la intermedia tiene además en cuenta la entrevista con el paciente y la avanzada, además de las anteriores, incorpora datos clínicos del paciente.

Sin embargo, a pesar de la frecuencia con que se realiza esta actividad, y como desgraciadamente suele ser habitual en la farmacia comunitaria, su realización no suele ser registrada o bien se registra el resultado final de la intervención en la que ha participado, por lo que es difícil cuantificar su incidencia en la práctica farmacéutica habitual. Esto es un problema, pues no conocemos el tiempo que se le dedica, si bien mi experiencia me dice que mucho tiempo, más cuanto mayor es el número de medicamentos a revisar y el tipo de paciente (edad, pluripatología, etc). Como decía, lo que solemos conocer son sus resultados, es decir, las interacciones, las duplicidades, las contraindicaciones y en general los problemas relacionados con los medicamentos que surgen como consecuencia de su realización, así como las consecuencias de éstos sobre el resultado del servicio en el que se lleva a cabo.

La revisión de la farmacoterapia se puede hacer de forma manual, consultando las fuentes adecuadas sobre información de medicamentos, guías clínicas, información sobre la seguridad de los medicamentos, etc., pero actualmente para ser eficientes hemos de utilizar aplicaciones informáticas que nos ayuden y que permitan realizar esta actividad aplicando diferentes tipos de criterios e informaciones adicionales sobre la seguridad y uso de los medicamentos.

En este sentido, aplicaciones generales como el Bot plus® o más específicas como Checkthemeds® nos pueden ayudar en la realización de esta revisión. Sin embargo, este tipo de revisiones no suele efectuarse de forma presencial al igual que ocurre cuando se prepara un sistema personalizado de reacondicionamiento (SPR) o se realiza la fase de estudio de un episodio de seguimiento farmacoterapéutico.

La revisión que se realiza en el servicio RUM o en el de revisión del botiquín requiere de una entrevista clínica con el paciente junto con los medicamentos que éste utiliza. En estas revisiones no se realiza una revisión de la farmacoterapia como tal, a veces más enfocada a la revisión de la prescripción, sino que se revisa la utilización que el paciente realiza de sus medicamentos y productos que utiliza para su salud, si esta utilización es la adecuada y se ajusta a la prescripción, si conoce la información básica para utilizarlos, almacenarlos, conservarlos y eliminarlos, asi como si es adherente al tratamiento.

Los pacientes con el tiempo olvidan aspectos sobre sus medicamentos, sobre todo si hacen un uso esporádico o nadie se ha preocupado de saber si tienen la información necesaria para utilizarlos correctamente, por lo que para mejorar la seguridad en el uso de los mismos y prevenir su morbimortalidad, es imprescindible la realización de revisiones del uso de los medicamentos y de revisiones de la farmacoterapia. Por eso en este tipo de revisiones es muy importante que aflore la experiencia de uso y las creencias que tiene el paciente sobre los medicamentos y productos que utiliza para su salud. Es la única forma de conocer lo que éste sabe sobre dichos productos, si los utiliza o no y la forma de hacerlo, siendo, por tanto, una herramienta muy útil en la detección de problemas de adherencia terapéutica.

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