El rol de los farmacéuticos en los pacientes con Alzhéimer

18/09/2018
Con motivo del Día Mundial del Alzhéimer queremos abordar cuál es el papel de la farmacia comunitaria en la detección y gestión de esta enfermedad.
El rol de los farmacéuticos en los pacientes con Alzhéimer

El 21 de septiembre es el Día Mundial del Alzhéimer. La Enfermedad de Alzhéimer (EA) es la forma de demencia más común, caracterizada por un declive cognitivo progresivo que incluye pérdida de memoria, dificultad en el lenguaje y desorientación, así como deterioro en las actividades diarias y familiares.

Los farmacéuticos son profesionales de la salud, accesibles y de confianza, implicados en la salud integral del paciente. Cuando se trata de pacientes con EA que están recibiendo tratamiento, los profesionales farmacéuticos son los agentes clave para informarles sobre el uso adecuado de sus medicamentos y asesorar a los cuidadores que los supervisan. Además, su posición les permite identificar reacciones adversas a los medicamentos, dosis incorrectas o incluso detectar a personas que podrían tener EA y están sin diagnosticar.

Recientemente, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa (COFG) y la Fundación CITA Alzheimer han firmado una colaboración para unir esfuerzos en la concienciación e información sobre la EA. Se estima que, en España, la enfermedad afecta a 1.125.000 personas y repercute en la vida de 4.500.000 personas. Se trata de un problema creciente debido a algunos factores como el envejecimiento de la población, por lo que el conocimiento y la prevención son de importancia mayor. [3]

La detección temprana de la EA es difícil porque se presenta de muchas formas distintas, pero es clave para que el paciente tome lo más pronto posible la medicación que reduce la velocidad del deterioro cognitivo. Desde la Oficina de Farmacia debe prestarse atención a las señales tempranas para prevenir al paciente y a sus familiares.

Los signos a los que prestar atención

Los farmacéuticos deberían estar atentos a los síntomas más evidentes como la pérdida de memoria, pero también a aquellos más sutiles como:

  • dificultad para retener nueva información
  • realizar tareas cotidianas
  • dificultad de razonamiento
  • desorientación espacial
  • dificultades de lenguaje
  • cambios de comportamiento
  • pérdida visual
  • dificultad de pensamientos abstractos

Además, la apatía es un indicador temprano del declive cognitivo. Aunque se tiende a prestar más atención a la pérdida de memoria, los factores conductuales y de funcionamiento son igualmente significativos.

Determinar quién está en riesgo

Los pacientes a los que hay que prestar más atención son aquellos en edad de jubilación, y tener en cuenta que, cada 5 años, se duplican las posibilidades de sufrir Alzhéimer. [1] Otros factores de riesgo, además de la edad, son el síndrome de Down, algún daño craneal en el historial clínico, pérdida auditiva, factores genéticos, factores ambientales, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, vida sedentaria y dieta rica en grasas saturadas. [2]

Referencias:

[1] Journal of the American Pharmacists Association. The Pharmacist’s Role in Managing Patients with Alzheimer’s Disease. Disponible en: https://www.japha.org/article/S1544-3191(15)31892-6/abstract

[2] Pharmacy Times. The Pharmacist’s Role in the Management of Alzheimer’s Disease. Disponible en: https://www.pharmacytimes.com/publications/issue/2007/2007-01/2007-01-6235

[3] La Vanguardia. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa y la Fundación CITA Alzheimer firman un acuerdo de colaboración. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/local/paisvasco/20180312/441480817029/el-colegio-oficial-de-farmaceuticos-de-gipuzkoa-y-la-fundacion-cita-alzheimer-firman-un-acuerdo-de-colaboracion.html

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