El papel del médico de cabecera en el uso del genérico

09/01/2018
Aunque siguen existiendo barreras en su desarrollo, el sector del genérico es una parte esencial de los sistemas sanitarios en toda Europa.
El papel del médico de cabecera en el uso del genérico

Con el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas, el gasto sanitario en los países desarrollados no ha dejado de crecer en los últimos 25 años. En España, según el INE, el gasto público en salud fue en 2016 de 70.635,7 M.€, más del doble que en el año 2000 (31.432,3 M.€). El coste de los medicamentos es en parte responsable de esta situación y por ello la promoción del desarrollo de genéricos ha sido una estrategia útil para garantizar la sostenibilidad de los sistemas de salud y evitar un incremento aún más acelerado.

Aunque siguen existiendo barreras en su desarrollo, el sector del genérico es una parte esencial de los sistemas sanitarios en toda Europa. En este sentido, los médicos de cabecera, a través de sus prácticas de prescripción y la confianza que inspiran a sus pacientes, juegan un papel importante a la hora de seguir impulsando el desarrollo de genéricos, su uso y la reducción de los costes farmacéuticos.

Investigar el conocimiento, actitudes y prácticas de los médicos de cabecera hacia los genéricos y recoger propuestas para mejorar su aceptación fue el objetivo de este estudio en el que se entrevistó a más de 300 médicos de cabecera de las dos regiones francesas con menor penetración de genéricos -los territorios de ultramar de Guadalupe y Martinica, cuyo sistema de salud es idéntico al existente a nivel nacional francés.

Los investigadores constataron dudas sobre la bioequivalencia de los genéricos entre los médicos de cabecera de esas regiones: aunque el 78% de los participantes reconoció que el principio activo de los genéricos era el mismo que el de los medicamentos de marca, sólo el 11% los consideraba equivalentes, principalmente por las diferencias en los excipientes.

A pesar de que la mayoría no se oponían a ellos y para el 82% su mayor ventaja era su bajo coste, un 11% consideró que los genéricos eran de peor calidad, y muchos expresaron dudas sobre sus efectos secundarios (37%) y su eficacia (24%). En cuanto al resto de inconvenientes, destacan la variabilidad de su presentación (44%) y el rechazo por parte de los pacientes (26%). El 74% reconocía que adaptaba sus prácticas de prescripción dependiendo de la situación, y casi la mitad prescribía medicamentos de marca si el paciente los pedía.

Algunas propuestas que se recogieron para mejorar la aceptación de los genéricos fueron la de mejorar la información al paciente por parte de las autoridades sanitarias, estandarizar las presentaciones, composición y forma farmacéutica de los productos, así como mejorar la comunicación entre médicos y farmacéuticos.

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