El farmacéutico comunitario y las nuevas tecnologías

06/02/2018
La farmacia del siglo XXI necesita dar respuesta a un nuevo tipo de paciente, más exigente, con más formación e información a su alcance e hiperconectado, que demanda comunicación, agilidad y flexibilidad.
El farmacéutico comunitario y las nuevas tecnologías

En este sentido, el potencial de las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la farmacia comunitaria es enorme y afronta varios retos importantes: la integración del farmacéutico en el sistema de salud, la comunicación eficiente entre profesionales y el seguimiento del paciente, la mejora del uso racional del medicamento y los recursos asistenciales y el impulso de los servicios profesionales, entre otros.  

El despliegue de la receta electrónica, por ejemplo, ha supuesto un paso importante en la transformación digital del sistema sanitario, aunque más allá de ser un mero sustituto de la receta en papel y reducir errores en la prescripción y dispensación, debe permitir la coordinación e integración de los profesionales en la atención sociosanitaria mediante el acceso a un historial farmacoterapéutico completo que incluya también los fármacos no financiados y supere los problemas de interoperabilidad entre comunidades autónomas.

Las posibilidades de las nuevas tecnologías son muchas: disponer de herramientas que permitan la comunicación on-line entre farmacéutico y paciente, sincronizar la medicación del paciente con avisos automáticos vía SMS, bloquear la dispensación cuando hay riesgo para el paciente, hacer el seguimiento personalizado del calendario de dispensación… Su desarrollo y uso activo en la farmacia permiten -o lo harán en un futuro próximo- al farmacéutico:

Hacer un seguimiento personalizado del paciente

De esta forma se pueden detectar sus necesidades, reducir el número de dispensaciones y mejorar la adherencia, gracias al acceso al historial farmacoterapéutico y la mayor coordinación con el médico.

Intercambiar información con otros profesionales

Así, es mucho más fácil consultar dudas sobre un tratamiento en tiempo real.

Comunicarse uni y bidireccionalmente con el paciente

De forma que la atención farmacéutica on-line y la comunicación digital sean uno de los ejes de la actuación profesional. Existen apps móviles que permiten a los pacientes hacer consultas a cualquier hora del día y desde cualquier lugar, muy útiles para pacientes con poca movilidad o si, por ejemplo, viajan al extranjero.

Impulsar y mejorar los servicios profesionales

Estamos hablando de servicios de diagnóstico, programas de prevención de enfermedades, atención domiciliaria y nuevas posibilidades de asistencia sanitaria, el Sistema Personalizado de Dosificación… y su integración en una plataforma interconectada entre profesionales que comparta las actuaciones sobre el paciente. Las apps móviles juegan un papel importante en este ámbito y deben permitir integrar los datos del paciente y servir para generar proyectos y programas de investigación. Los sistemas de alerta móvil -recordatorios de tratamiento, consejos de autocuidado- facilitan, por ejemplo, el seguimiento del paciente y fomentan la educación sanitaria.

Fidelizar al paciente

Esto nos permitirá aumentar las ventas y ahorrar costes: las herramientas de gestión de clientes permiten conocer su perfil y necesidades e identificar oportunidades de fidelización y venta cruzada.

Interoperar más allá de la comunidad autónoma

Las nuevas tecnologías permiten un alcance mucho mayor, no solo reducido a nivel local, sino también a nivel nacional y europeo.

La implicación de cada farmacia a la hora de escoger las mejores soluciones digitales y aprovechar las nuevas herramientas TIC, con el esfuerzo económico, tecnológico y formativo que conlleva, es también un factor muy importante en la transformación hacia una farmacia asistencial y de servicios orientada a mejorar la salud de la población.

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