Detección y seguimiento de la hipertensión en la farmacia

17/05/2018
La hipertensión arterial es uno de los mayores problemas de salud a nivel mundial y supone el principal factor de riesgo de mortalidad y morbilidad cardiovascular. En muchos casos, se puede reducir el riesgo con un tratamiento adecuado.
Detección y seguimiento de la hipertensión en la farmacia

La hipertensión arterial (HTA) es uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial. En España afecta a un 42,6% de la población adulta [2], con mayor prevalencia entre los prediabéticos (67,9%) y diabéticos (79,4%) [1]. Se estima que sólo el 30% de las personas diagnosticadas tienen la hipertensión controlada [1] y que un porcentaje relevante de personas con HTA están sin diagnosticar.

La oficina de farmacia (OF) es clave para mejorar la detección y seguimiento de la HTA. Para ello, es necesario medir la presión sanguínea, asesorar y estudiar otros posibles factores de riesgo en pacientes con hipertensión que están recibiendo tratamiento y también en personas con un perfil de riesgo de trastornos cardiovasculares que podrían tener HTA sin detectar.

Este mes, coincidiendo con el Día Mundial de la Hipertensión Arterial (17 de mayo) queremos recordar una serie de recomendaciones para realizar una medición adecuada [3]:
 

  • Condiciones del equipo de medida: utilizar preferiblemente dispositivos de brazo validados y calibrados en el último año. No se recomiendan los dispositivos de dedo. En pacientes con arritmia se han de utilizar dispositivos auscultatorios. En la página web de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga española para la lucha contra la hipertensión arterial (SEH-LELHA) se puede consultar el listado de dispositivos validados.
     
  • Consideraciones previas a la medida: elegir un ambiente tranquilo y confortable. Se ha de recordar al paciente guardar reposo 5 minutos antes de la medida, y no haber fumado, tomado café, té, alcohol o realizado ejercicio en los 30 minutos previos. No es recomendable realizarla después de haber comido, y preferiblemente después de haber vaciado la vejiga. El paciente debe estar correctamente sentado, con la espalda apoyada en el respaldo, el brazo sobre una mesa y los pies en el suelo, sin cruzar. Quitar las prendas que, al enrollarlas en el brazo, puedan comprimir la circulación.
     
  • Desarrollo de la medida: Colocar el manguito a la altura del corazón (2 cm) por encima del codo, ajustado sin holguras y sin oprimir. En la primera visita a la OF, hacer la medición en ambos brazos y medir en adelante aquel que indique una presión más alta. Si es igual en ambos, se medirá el brazo no dominante. No hablar y permanecer relajado en la medición. Realizar como mínimo dos medidas con 1-2 minutos de separación; si la diferencia entre ambos es mayor a 5 mmHg en la PAS o en la PAD, realizar dos medidas más y hacer un promedio de todas. En ancianos, hacer una medida de PA después de 1 minuto de bipedestación para medir la hipotensión (ortostática): reducción de la PAS >20 mmHg y/o la PAD >10 mmHg.

 

Factores de riesgo [4]
 

Existe un consenso genérico sobre aquellos factores de riesgo variables en la presión sanguínea:

  • Ingesta excesiva de calorías
  • Alta ingesta de sal
  • Ingesta excesiva de alcohol
  • Actividad física insuficiente
  • Tabaquismo
  • Alta ingesta de grasas saturadas
  • Uso regular de contraceptivos
  • Estrés psicosocial

El nivel de riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta con el incremento de estos factores, de modo que los cambios en el estilo de vida para controlar la hipertensión requieren una gestión del perfil global de riesgo cardiovascular. Las medidas que aconsejar al paciente incluyen la pérdida de peso si éste tiene sobrepeso, limitar la ingesta de alcohol, aumentar la actividad física de forma regular, reducir la ingesta de sal y de grasas saturadas, dejar de fumar y tomar una cantidad adecuada de frutas y verduras.

A la vez, es necesario informar al paciente de que ciertos medicamentos pueden aumentar la presión sanguínea: entre ellos, los corticosteroides orales, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), los descongestivos orales y nasales y los contraceptivos orales[4].

 

Referencias
 

[1] Randy K. Wexler. Treatment of Hypertension Critical in Reducing Morbidity and Mortality (2007). Journal of the American Board of Family Medicine. http://www.jabfm.org/content/20/3/322.2.full [Último acceso: abril 2018]
 

[2] Menéndez E, et al. Prevalencia, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial en España. Resultados del estudio Di@bet.es. Rev Esp Cardiol. 2016;69:572-8 - Vol. 69 Núm.06 DOI: 10.1016/j.recesp.2015.11.036. Disponible en: http://www.revespcardiol.org/es/prevalencia-diagnostico-tratamiento-control-hipertension/articulo/90453753/ [Último acceso: abril 2018].
 

[3] Sabater-Hernández D, et al. Guía de actuación para el farmacéutico comunitario en pacientes con hipertensión arterial y riesgo cardiovascular. Documento de consenso. Farmacéuticos comunitarios 2011; 3(2): 69-83. Disponible en: http://www.raco.cat/index.php/FC/article/viewFile/335168/425969 [Último acceso: abril 2018]
 

[4] World Health Organization. Regional Office for Europe. (‎2005)‎. Pharmacy-based hypertension management model: protocol and guidelines : a joint CINDI/EuroPharm Forum project. Copenhagen: WHO Regional Office for Europe. Disponible en http://www.who.int/iris/handle/10665/107638 [Último acceso: abril 2018]

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